
Por el Maestro Aivanhov
"Cada vez que logramos una victoria sobre una tentación que nos ha sido propuesta por nuestra naturaleza inferior, disponemos de una fuerza nueva. Lo que es difícil, claro, es conservar este estado de gracia. Mientras estemos en la tierra, no podemos mantenernos durante mucho tiempo en las cimas que hemos llegado a escalar. Debemos luchar cada vez para reconquistarlas. Cuando abandonemos el mundo físico para ir al mundo espiritual, ya no tendremos necesidad de luchar porque no estaremos sometidos a las tentaciones. Pero mientras permanezcamos en la tierra, deberemos trabajar hasta el último minuto. Es como para la nutrición o la respiración: comimos ayer, debemos también comer hoy, y deberemos aún comer mañana. Acabamos de respirar, y debemos volverlo a hacer inmediatamente. Una experiencia nos ha hecho comprender el sentido de la vida, pero, para no perder este sentido, deberemos hacer otra experiencia, y después, otra todavía. ¿Hemos vencido una tentación? Nuevamente seremos tentados, y nuevamente deberemos tratar de lograr la victoria."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: miércoles 29 de mayo de 2002
"Cuando os deis cuenta de que sucumbiendo a ciertas tentaciones, habéis equivocado el camino, cambiad de dirección, alejaos rápidamente de estas regiones peligrosas en dónde os habéis extraviado. Comprended que todo vuestro porvenir depende de las regiones hacia las cuales os dirigís.
La religión enseña que Dios nos castiga por nuestras malas acciones y nos recompensa por las buenas. Pero esto es sólo una manera de presentar las cosas. En realidad, Dios no nos castiga, ni tampoco nos recompensa. Somos nosotros quienes, por nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos, escogemos ir en una u otra dirección interior; y después, sufriremos, o nos beneficiaremos de las condiciones magníficas de esas regiones. ¡Y no es lo mismo ir a las regiones de la luz que a las de las tinieblas!"
Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: martes 4 de diciembre de 2001
"Al oír hablar de acciones deshonestas o criminales que otros han cometido, cuántos dicen: "¡Yo nunca haría una cosa así!" Y se sienten muy orgullosos, porque están seguros que sabrán resistir las tentaciones del poder, del dinero, de la gloria... Sólo que, el que está convencido de poder resistir las tentaciones, debe tener fe en un mundo superior, y no sólo tener fe, sino también amar, por encima de todo, este mundo de luz, de pureza, de belleza, porque si no, sucumbirá como los demás. ¿Y por qué? Porque no tiene asociados, no tiene amigos. Así es, el que quiera triunfar de las seducciones que la vida nos presenta constantemente, debe poner en su cabeza, en su corazón, en su alma, todo lo que hay de más noble, de más grande. Entonces, las fuerzas oscuras se verán obligadas a someterse y a obedecerle, a causa de la presencia en él de estos habitantes del mundo divino. He ahí lo que debéis comprender, porque si no, ¿cómo os imagináis que vais a hacer frente a estos poderes milenarios del instinto: la necesidad de poseer, de imponerse, de vengarse?... Nadie puede resistir sólo. Debemos ser ayudados."
Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: martes 5 de Octubre de 2004
"Desearíais
poder resistir con éxito ciertas tentaciones, porque sentís que si no
resistís, seréis arrastrados a aventuras lamentables; pero a menudo, a
pesar de vuestro deseo no lográis dominaros y sucumbís. ¿Por qué?
Porque no habéis desarrollado en vosotros un amor hacia algo más
hermoso y más grande, que pueda oponerse a vuestros instintos. Si
poseyerais este amor, es él quien lucharía y os permitiría vencer. La
voluntad por sí sola no basta para luchar; en un momento u otro, acaba
capitulando. No basta con decir: «No me dejaré arrastrar, resistiré...»
Para resistir contra lo que os arrastra hacia abajo, es necesario ser
ayudado por una fuerza que os proyecte hacia un mundo superior: un alto
ideal."
Omraam Mikhael Aivanhov